Jun
8
Hoy entro en este rincón por casualidad, y me doy cuenta de que mi primera -y última- entrada data de hace ya un año.
¡Un año! Más de un millón y trescientos mil segundos treinta y un millones y medio de segundos.
¿Cuántas cosas pueden pasar en un año? ¿Cuántas han pasado en este último?
Muchísimas, a la vista de lo que dice la Wikipedia (Junio 2006 - Junio 2007).
¿Cómo o cuánto has cambiado tú en un año?
A mí por lo menos se me ha pasado volando.
Comentarios
2 comentarios



En tamaño, en todos los aspectos, mis cambios son prácticamente nulos (al menos en régimen permanente).
En cuanto a las relaciones humanas, las de siempre: los amigos, la familia (esos sobrinos buenos
), la nómina a fin de mes y “su cambio, gracias”.
Respecto a lo demás, alguna enfermedad inesperada y presuntamente cabrona, un año más de experiencia —laboral—, otro perdido en la Universidad y uno menos de vida, a las claras desaprovechado, despilfarrado, perdido, tirado.
A ver cuándo le llega una fuerza externa a este sistema de partículas que le haga cambiar su energía interna, que estos átomos de cloro están hartos de tanto vibrar (creo que era algo así).
Y tú no te quejes, LastMan, eso déjanoslo a los demás.
P.D.1: Un pajarito me ha dicho que tienes una nueva (nouvelle, pas neuve) motocicleta; haz algún comentario sobre ella.
P.D.2: Aun nunca habiéndome considerado un quejica, estoy empezando a pensar que me gusta patalear y lloriquear sin tomar medidas correctivas. Eso puedo aceptarlo, ¡pero no soy hipocondríaco!
Digo: “¡voy a ver si LastMan ha escrito algo del viaje!”. He vuelto a leer lo de los segundos y, apañero, ¡se te olvidó multiplicar por 24 h/día!
El resultado final es de unos treinta y un millones y medio de segundos.